Meditación

 

 

Meditación no es magia, ni una religión, ni una creencia. No es dejar la mente en blanco. Meditación es simplemente tomarse el tiempo para estar con uno mismo, estableciendo contacto con la respiración y la vibración interior.

Meditando se consigue un estado de silencio interior que nos permite no aferrarnos a los pensamientos dirigidos por nuestra mente, a no identificarnos con ellos; es simplemente dejarlos pasar, como si estuviésemos observando imágenes plasmadas a lo largo de una cinta. Las vemos, pero sólo pasan; siento que no me "engancho" a ellas, no las juzgo, no las comento. Es así como conseguimos permanecer en "el aquí y el ahora".

Al igual que una ducha diaria limpia nuestro cuerpo físico, una meditación diaria despeja nuestra mente para ayudar a concentrar nuestra energía, evitar errores, permanecer saludables y volvernos más amables, empáticos y pacíficos. Ayuda a limpiar nuestro subconsciente y a conectarnos con nuestro Ser Superior.
 

Cuando me siento, cierro los ojos y empiezo pero mi mente se revela y comienza a lanzarme miles de pensamientos por segundo, ¡ella no descansa! Recuerdo la discusión con el jefe, la lista de la compra pendiente, recuerdos de la infancia, los emails pendientes de responder, ...... Me resisto a sólo sentarme. Conforme relajo la respiración, el espacio entre pensamiento y pensamiento es cada vez mayor, siento que mi mente comienza a relajarse y un flujo interior de energía va relajando mi cuerpo físico. Me siento ligero, sin tiempo, sin espacio, todo lo verdaderamente importante lo estoy viviendo "aquí y ahora". Los problemas, los miedos, las alegrías, el estrés ....... empiezo a verlo todo más pequeño e insignificante. De pronto, llega otro pensamiento pero simplemente lo dejo pasar con una nube. Estoy viviendo conmigo mismo, con mi Yo interior!